Siempre que nos gusta un chico, estamos dispuestas a hacer lo que sea por conquistarlo, pero muchas veces en ese afán por enamorarlo cometemos miles de errores. Aquà les dejo un par de consejitos que espero que les sirvan.

*Femineidad: si hay algo que a ellos les encanta, es la mujer femenina, que tenga buenos modales, que hable como una señorita y que sea delicada; a más de una de ustedes, tal vez les guste el fútbol y otros varios temas más masculinos, pero yo te recomiendo que hables de eso sólo lo justo y necesario porque puedes parecerla un poco masculina.
*Vestimenta: es muy importante que siempre te encuentres arreglada; lo que no significa andar las 24 horas del dÃa maquillada y de tacos altos; sólo se trata de mostrarte lo más natural posible.
*Seguridad: a los hombres le gusta la mujer segura, decidida, con ideas firmes; por más que él te encante, nunca debes decirle a todo que sà y ponerte de acuerdo con todo lo que él dice, porque le parecerás un poco tonta y sin razonamiento.
*Comprensión: cuando te cuenta sobre algún problema en el trabajo, el estudio o en algún aspecto de su vida, debes de prestarle atención e intentar aconsejarlo en lo que más puedas, porque asà se sentirá apoyado y comprendido.
*Detalles: a ellos les encanta que seas detallista, asà que debes prestar atención a lo que le gusta comer, la música que escucha, lo temas que más le interesan; porque en más de una ocasión podrás sorprenderlo con algún regalito que sea de su agrado.
Cuando uno es joven y empieza a tener sus primeros amores, siempre los celos aparecen en el medio de los dos, se entrometen en la relación, sin ser buscados y sin pedir permiso; traen discusiones, dÃas tristes, separaciones, y un montón de cosas que a nadie le gusta pasar.
Hay personas que creen que si su pareja siente muchos celos de ella es porque realmente la quiere y le interesa, pero a mà me parece que existen otras muchas formas de demostrar lo mucho que amamos y nos interesa alguien, que los celos.

Muchas veces nos preguntamos el por qué de esos celos, y muchas veces también no encontramos las respuestas; a pesar de que confiamos plenamente en el otro, los celos siempre están a la orden del dÃa; a la menor cosa rara que pasa, ya nos alarmamos y ponemos mal.
Con el tiempo, cuando uno ya es más grande y la relación ha llegado a un buen punto de maduración, los celos ya no son tan recurrentes, uno aprende a comprender las diferentes circunstancias, a aceptar como es el otro, a conocerlo mucho más y eso nos lleva a ya casi no sentir celos.
Pero lamento decirles que asà tengan 15, 20 o 50 años siempre absolutamente siempre habrá algo, por más chiquito que sea, que nos hará poner celosos de nuestro ser amado porque el amor sin celos no existe.
Cuando llega el invierno y con él las muy bajas temperaturas, no nos dan ganas ni de asomar la nariz al mundo exterior; deseamos quedarnos abrigados en nuestros hogares, disfrutando de un rico café, acompañado por qué no, con alguna rica torta.
Pero es sin dudas la compañÃa del amor la que más buscamos, ya que es la estación ideal para quedarnos en nuestras camas, mirando alguna pelÃcula o jugando algún juego, con esa persona que amamos y que tan feliz nos hace.

Sentir el calor humano es la sensación más linda que puede existir, poder adormecerse sobre el pecho de la persona amada, que nos haga de abrigo y nos brinde protección, sentirse acompañado esos dÃas frÃos y silenciosos, en los que no se escucha ni un solo murmullo, ni las bocinas de los autos, ni nada relacionado con el trajÃn de la vida.
El invierno trae consigo, además del frÃo, la soledad y la tristeza; pero sin duda alguna, el estar acompañados hace que nada de eso nos pueda afectar, estar en pareja nos da alegrÃa, ganas de vivir y la sensación de que nada nos puede pasar.
Muchos piensan y creen que la estación del amor es sólo la primavera, pero tal vez no se den cuenta que el invierno hace que uno se sienta mucho más cerca de su amado y el calor que ambos se pueden proporcionar hará que lleguen a sentirse sólo uno.


